Animales para comer

Animales para comer

Las diferencias no existen, se inventan para justificar matanzas. Todos los animales quieren vivir, no son ingredientes de tu dieta. Salva sus vidas, HAZTE VEGANO. Todos podemos ser felices.

Cerdos, vacas, ovejas, cabras, conejos, pollos, gallinas, pavos, patos, peces, …

Millones de animales nacen cada día esclavos de las industrias de producción de carne, pescado, huevos y leche. Millones de individuos únicos, con complejas emociones e intereses propios, con deseos de vivir sus vidas, son considerados mercancía y condenados a una existencia miserable de sufrimiento y privaciones.

Cada cultura humana designa las especies animales que serán utilizadas como fuente de alimento. Así, por ejemplo, en muchos países asiáticos, el consumo de carne de perro o gato es una práctica tan habitual y normalizada como lo es en nuestras sociedades occidentales el consumo de carne de cerdo, vaca, cordero o pollo.

Este tipo de discriminación es, por tanto, arbitraria, pues la capacidad de sentir y el deseo de vivir no entienden de especie.

Desde niños nos aleccionan de modo que veamos a los mal llamados “animales de granja” como recursos a nuestro servicio, como meras máquinas de producción inconscientes y sin sentimientos.

Nos enseñan que la carne, el pescado, los huevos o la leche de vaca son elementos imprescindibles en nuestra dieta, sin los cuales no podríamos satisfacer nuestras necesidades nutricionales.

Lo cierto es que nuestra condición de omnívoros nos capacita para obtener los nutrientes que nuestro cuerpo precisa a partir de una gran variedad de alimentos y en las sociedades desarrolladas tenemos a nuestro alcance un amplio abanico de alimentos de origen vegetal con los que cubrir enteramente todos nuestros requerimientos nutricionales sin necesidad alguna de recurrir a productos de origen animal que resultan, además, en muchos casos, nocivos para nuestra salud.

Los anuncios nos muestran escenarios idílicos donde los animales destinados a consumo humano viven felices y aceptan su muerte plácidamente y en los supermercados los productos de origen animal se presentan al consumidor en atractivos y asépticos envases, pero todos los animales explotados en el ámbito de la alimentación, incluidos los procedentes de la denominada “ganadería ecológica”, son utilizados y asesinados sin tener en cuenta sus intereses como seres conscientes que desean disfrutar de sus vidas en libertad. La obtención de cualquier producto animal siempre implica sufrimiento y muerte.

Todo este entramado de desinformación al servicio de las industrias de explotación animal sólo busca impedir que conozcas una realidad que haría tambalear sus lucrativos negocios.

Atrévete a descubrir la realidad oculta de millones de animales y concédete la oportunidad de reflexionar y decidir si deseas o no seguir financiando estas prácticas con tu consumo.

¿Sabes lo que comes? De tí depende lo que verán sus ojos…